A pesar de que Schelotto encendió a Gimnasia, River se llevó un empate (0-0)
Gimnasia y River se batían a duelo en un encuentro que era vital en la lucha por mantener la categoría. El Lobo, con una tremenda necesidad de fútbol, se escudaba bajo la mística ganadora de
Guillermo Barros Schelotto, que ante
River, siempre hizo diferencias.
Por el otro lado,
River llegaba puntero a este encuentro, aunque sin un gran juego. Con los objetivos puestos más en superarse en la tabla de abajo que en la de arriba, los conducidos por
JJ. López llegaron al
Estadio Único de La Plata para jugar, ya en la décima fecha, una final.
Y las finales no se suelen jugar bien. El primer tiempo fue para el olvido, con demasiadas imprecisiones y poco concepto colectivo. Y cuando lo colectivo fracasa, se apela a lo individual, pero la carencia técnica de los que hoy jugaron el encuentro eliminó rápidamente esa ilusión de ver un destello.
La primera mitad, ni siquiera contó con el carisma del
Mellizo, que ingresó recién en la segunda mitad. Y ahí, en ese momento, el partido cambió. El ídolo del
Lobo animó a su equipo y al partido. Comenzó a hacer jugar a sus compañeros, que hasta ese momento sólo mostraron un panorama nublado, y generó algunas chances de gol.
De alguna manera,
Gimnasia metió atrás a
River y lo preocupó. Pero ante las pocas chances claras que se generaron, apareció el arquero de selección que tiene JJ. López,
Juan Pablo Carrizo, para salvar la valla. Hubo algunas aproximaciones de River que complicaron al local.
Los dos se llevan un punto. El mismo le agrada más a
River que a
Gimnasia, ya que el
Millonario sigue puntero, mientras el
Lobo se sigue complicando.