Arsenal, aspirante a marcar el paso en la Premier y en Europa, fue de nuevo víctima de sus carencias y sufrió, en la quinta jornada de la liga inglesa y ante el Blackburn, un nuevo revés (4-3), que instala al conjunto de Arsene Wenger en la parte baja de la tabla.
La marcha de Cesc Fábregas y Samir Nasri han supuesto un descenso de talento en el equipo inglés, que pretende asimilar su nuevo rol decepción tras decepción.
En el inicio de la Premier, el Arsenal está al margen de las citas nobles. Lejos del ritmo que han impuesto los equipos de Manchester y el Chelsea. Está ahora a un punto de los puestos de descenso.
Arsenal padeció otra derrota. La tercera en los cinco encuentros de Liga que ha jugado.
Y eso que tuvo el choque de cara con el tanto del brasileño Gervinho a los diez minutos, a centro de Alexandre Song. Sin embargo, el nigeriano Aiyegbeni Yakubu, después de una acción de David Hoilett, estableció la igualada.
El español Mikel Arteta, llamado a ocupar el lugar de Cesc, devolvió la renta al cuadro de Wenger, a centro de Aaron Ramsey.
En la segunda parte, el Arsenal se hundió. El camerunés Alexandre Song, en propia puerta y Yakubu, de nuevo, dieron la vuelta en la situación en nueve minutos, sentenciado con el gol, también en propia puerta, de Laurent Koscielny. En el tramo final, Marouane Chamakh recortó, inútilmente, la desventaja visitante (4-3).
Villa Park citó a dos de los equipos que transitan invictos por el arranque del curso. El Aston Villa recibió al Newcastle, hasta ahora una de las sorpresas de la sesión, que forma parte de las alturas de la clasificación. El duelo acabó en tablas (1-1). Ambos siguen sin perder. Gabriel Agbonlahor adelantó al equipo de Birmingham pero Leon Best logró el empate a la hora de juego, para el Newcastle, que se ha situado cuarto a falta de completar la jornada.